INFORME OFICIAL DEL SUBINSPECTOR DEL REAL CUERPO DE ARTILLERÍA DE BUENOS AIRES, FRANCISCO DE ORDUÑA, DIRIGIDO AL MINISTRO DE GUERRA DE ESPAÑA E INDIAS (BUENOS AIRES, 18 DE AGOSTO DE 1810)

La tarde del 24 se publicó, por bando general, la instalación de la nueva junta, con gusto de los de sana intención, por ver que a lo menos quedaba la legítima autoridad en el ex virrey, pero esta satisfacción duró poco. Aquella misma noche, reunidos los facciosos en el cuartel del cuerpo urbano de patricios, convinieron y pusieron en ejecución, ayudados de lo ínfimo de la plebe alucinada, el deshacer la junta publicada el día anterior; y a consecuencia de un escrito que presentaron ante el Cabildo, forjado por ellos y firmado por los jefes y varios oficiales urbanos, todos naturales de acá y por otros individuos de baja esfera, armados todos, pidiendo a la voz y con amenazas la deposición del presidente y vocales de la Junta, y que se reemplazasen con los que ellos nombraban, así hubo de hacerlo el Cabildo; y se publicó el día 25 la nueva Junta muy a su gusto, y con dolor de los sensatos y más honrados vecinos, compuesta del comandante del cuerpo urbano de patricios, presidente comandante general de las armas; y por vocales, dos abogados, un clérigo, el coronel del batallón de milicias y dos negociantes transeúntes catalanes, con otros dos abogados por secretarios. Ningún jefe veterano, oidor ni prelado les pareció al caso. La mayor y mejor parte del pueblo, nada tuvo en el asunto.
    Desde el dicho día 25 de mayo, somos regidos en esta capital por la tal Junta, formada por abogados, frailes y otros intrigantes, hijos todos del país, y enemigos declarados de los españoles europeos, y levantada sobre y por medio de las bayonetas que tienen a su devoción.

Buenos Aires, 18 de Agosto de 1810