"Persecución odiosa", Boletín de la CGT, Febrero de 1932

Persecución odiosa
El Gobierno surgido del 6 de Setiembre de 1930, pronunciamiento realizado según sus gestores contra un gobierno desorbitado y prepotente, ha hecho caer sobre las espaldas de los trabajadores organizados, que no tenían vínculo alguno con el depuesto y eran por lo mismo ajenos a él, todo el peso de su fuerza coercitiva.
Como consecuencia de medidas adoptadas para asegurar el “orden” el nivel de de vida de los obreros ha descendido hasta el punto de ser hoy limítrofe con el hambre. La persecución de los hombres que sustentan ideas de renovación social fue la labor a que algunos funcionarios públicos se dedicaron con verdadera saña e inconcebible fruición. Por millares se cuentan los que sin causa real han desfilado por las cárceles el país; vario centenares de ellos permanecen aún detenidos o han sido confinados en el presidio de Ushuaia, recluidos en desguarnecidos galpones de Zinc, y suman numerosísimos contingentes los que han sido desterrados del país. Y cuando por la proximidad de la vuelta al régimen constitucional era lógico que la infinidad de trabajadores que llevan largos meses de detención esperan ser puestos en libertad, pues no pesa sobre ellos ninguna acusación que los haga pasible de pena, el gobierno, en una demostración de refinada e inútil crueldad, de verdadero sadismo, ordena su expulsión del país para ser entregados a regímenes condenados por la opinión libre del mundo.
Estos actos de prepotencia, no superados por los más despóticos gobiernos que ha padecido el país, entrañan un baldón para la tradición liberal del pueblo y un broche con el que cierra, queremos suponer que para siempre, un período amargo para la clase trabajadora.
Boletín de la CGT, año 1, nº 2, 15 de Febrero de 1932