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Che Guevara. Discurso en la entrega del Centro Escolar «Oscar Lucero».

He sido comisionado, por el Ministerio de las Fuerzas Armadas, para entregar a nombre del Ejército Rebelde estas construcciones que fueron, hasta el 1° de enero de 1959, imagen del oprobio, de la fuerza bruta y de la expoliación que se cernía sobre el pueblo de Cuba.
No es la primera vez que el Ejército Rebelde viene a los niños de nuestra isla a hacerle entrega de los antiguos cuarteles. Ya antes los cuarteles de Camagüey y Santiago de Cuba habían pasado, también, a hacer fortaleza de la niñez. Pero cada vez que sucede esto, cada vez que se transforma un antiguo bastión de la dictadura en una escuela, en una institución destinada a forjar a los nuevos ciudadanos de la Cuba liberada, el Ejército Rebelde muestra ese hecho con orgullo, anuncia que no será el último, que seguirán todavía nuevas y nuevas entregas de cuarteles a la niñez cubana hasta convertirlos a todos en escuelas.

¿Y por qué puede la Revolución Cubana realizar estos actos en momentos en que es atacada y ofendida por asesinos y mercenarios internacionales y por la reacción de los países más fuertes del Continente? Sencillamente porque al entregar un cuartel, no se está debilitando la fuerza del Ejército Rebelde, porque nuestro Ejército no cuenta solamente con los hombres uniformados que van a constituir su vanguardia en el caso de tener que defender con las armas nuestra soberanía. Nuestro Ejército está constituido por todo el pueblo de Cuba.
Al entregar un cuartel y transformarlo en escuela no hacemos otra cosa que convertir este antiguo símbolo del oprobio en un recinto donde se forjarán los ciudadanos de Cuba que serán sus futuros soldados, que en el día de mañana se necesita esa fuerza para defender nuestra isla.
Por eso con todo nuestro orgullo de Ejército Popular, venimos hoy ante ustedes en esta ciudad mártir que conoció de las amarguras de la guerra y de los asesinatos crueles, a entregar a la niñez de Holguín su cuartel más fuerte para el mañana.
Esta escuela en nombre de nuestro Ejército damos hoy por posesión a todo este magnífico pueblo.

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