Ir al contenido principal

Debate sobre el sufragio popular. 1826. Documento histórico

DEBATE SOBRE EL SUFRAGIO POPULAR
Polémica sobre el artículo 6º, inciso 6 de la Constitución de 1826.
     [La suspensión del derecho de voto al doméstico a sueldo y al jornalero] no está arreglado a justicia, porque si es verdad que el jornalero y el doméstico no están libres de los deberes que la República les impone, tampoco deben estar privados de los goces que deben tener. La experiencia nos enseña que ni por domésticos ni por jornalero nadie se libra; al contrario, son aquellos sujetos precisamente de que se echa mano en tiempo de guerra para el servicio militar: de consiguiente, si están obligados por la República para cumplir con uno de los principales deberes, cual es el de sacrificar su vida al servicio de la patria, me parece que ésta debe corresponderles con no privarles del derecho de sufragar en los actos públicos.
Galisteo
[Frente a la explicación sobre la falta de libertad para votar de acuerdo a su criterio de esas clases sociales, lo que justificaría la suspensión de ese derecho, dada por el diputado Castro, Dorrego argumenta:] ¿Los empleados de cualquier clase que sean, no perciben inmediatamente su subsistencia o, al menos, sus empleos, no están dependientes del Gobierno? ¿Y quién tendrá más empeño en las elecciones, un particular que una y otra vez podrá mezclarse, o el Gobierno que siempre debe empeñarse en que el resultado de las elecciones sea según sus deseos, para poder tener influjo  en el cuerpo legislativo? Y sin embargo de esto, los empleados no son excluidos; y ¿por qué lo han de ser los domésticos asalariados?...
     Échese la vista sobre nuestro país pobre, véase qué proporción hay entre domésticos asalariados y jornaleros, y las demás clases del Estado, y se advertirá al momento que quien va a tener parte en las elecciones… es una pequeñísima parte del país, tal vez no exceda de una vigésima parte… ¿Cómo se puede permitir esto en el sistema republicano? Esto es barrenar la base y echar por tierra el sistema.
     …Y si se excluye a los jornaleros, domésticos asalariados y empleados también ¿entonces quién queda? Queda cifrada en un corto número de comerciantes y capitalistas la suerte del país. He aquí la aristocracia del dinero…, entonces sí que sería fácil poder influir en las elecciones, porque no es fácil influir en la generalidad de la masa, pero sí en una corta porción de capitalistas: y en ese caso, hablemos claro, el que formaría la elección sería el Banco, porque apenas hay comerciantes que no tengan giro en el Banco, y entonces el Banco sería el que ganaría las elecciones, porque él tiene relación en todas las provincias… Señor, en el sistema representativo la mayor extensión que se pueda es la que debe adoptarse: bastantes excepciones tiene la ley: ¿para qué más?
     [El diputado Paso agrega:] Me parece que no hay una razón bastante para excluirlos ni aun a los jornaleros tampoco… Pero reflexiono más. Supongo que haya siempre dependencia, que si la hay, la hay en el pobre que cuando no recibe su salario el sábado, va a recibir el pan y el aguardiente del pulpero al fiado, que lo manda con más imperio que su amo, si lo tiene… Digo que aun cuando tenga esa dependencia y recorramos, manzana por manzana, todas las casas, y lo mismo en la campaña, resultaría que daría su voto por quien le sugiriese el amo; más, en el número resultaría la variación, pues unos darían su voto por unos, y otros por otros, un patrón llevaría tres criados o dependientes, otro llevaría cinco, y las cosas vendrían a equilibrarse… Por otra parte, veo que éste es un acto único legislativo del pueblo, en que parece que es preciso considerar, no tanto por la igualdad de derechos cuanto por la posesión del derecho, que lo tienen esos hombres además de sufrir las cargas, que aunque se diga que no las sufre el pobre, hablemos prácticamente, las sufre ahora y las ha de sufrir siempre.

Asambleas Constituyentes Argentinas, cit., t. III, p. 733 – 745.

Otros contenidos de Perspectivis

La democracia según Aristóteles

SOBRE LAS CARACTERÍSTICAS DEL RÉGIMEN DEMOCRÁTICO    “El fundamento del régimen democrático es la libertad (en efecto, suele decirse que sólo en este régimen se participa de la libertad, pues éste es, según afirman, el fin a que tiende toda democracia). Una característica de la libertad es el ser gobernado y gobernar por turno y , en efecto, la justicia democrática consiste en tener todos lo mismo numéricamente y no según los merecimientos, y siendo esto lo justo, forzosamente tiene que ser soberana la muchedumbre, y lo que apruebe la mayoría, eso tiene que ser el fin y lo justo. Afirman que todos los ciudadanos deben tener lo mismo, de modo que en las democracias resulta que los pobres tienen más poder que los ricos, puesto que son más numerosos y lo que prevalece es la opinión de la mayoría. Esta es, pues, una característica de la libertad, que todos los partidarios de la democracia consideran como un rasgo esencial de este régimen. Otra es vivir como se quiere; pues dicen que esto …

Regímenes de gobierno según Aristóteles

LOS REGÍMENES DE GOBIERNO, SEGÚN ARISTÓTELES    “Después de haber precisado estas cuestiones se puede examinar a continuación cuántas en número y cuáles son las constituciones políticas; y, en primer lugar, las correctas, puesto que entonces resultarán claras sus desviaciones, después de haberlas definido. Ya que régimen político y gobierno significan lo mismo y el órgano de gobierno es lo decisivo y soberano en las ciudades, forzosamente será soberano o una persona o unos pocos o la mayoría. Cuando el uno o la minoría o la mayoría gobiernan atendiendo al interés general, esos regímenes serán forzosamente correctos, mientras que serán desviaciones los que atienden al interés particular del individuo o de la minoría o de la mayoría. Porque o no hay que reconocer como ciudadanos a los miembros de la comunidad o deben participar de sus beneficios.    De los gobiernos unipersonales solemos llamar monarquía al que atiende al interés general; al gobierno de pocos, pero más de uno, aristocr…

Ley 21275 Seguridad nacional – Suspensión del ejercicio del derecho a salir del país. -Leyes y decretos de la dictadura-

Ley 21275 Seguridad nacional – Suspensión del ejercicio del derecho a salir del país previsto en el artículo 23 de la Constitución Nacional.
Considerando: Que constituye una primordial responsabilidad de gobierno consolidar la paz interior y preservar los permanentes intereses de la República. Que el estado de sitio implica la suspensión de las garantías constitucionales con la vitalidad de proteger tan vitales objetivos de la Nación. Que la suspensión del ejercicio del derecho de opción para salir del país, que confiere el artículo 23 de la Constitución Nacional, se ha estatuido en salvaguarda de los intereses esenciales del Estado. Art. 1º- Quedan automáticamente sin efecto todas las solicitudes de opción para salir del país que se hayan presentado durante la vigencia de ese derecho, cualquiera sea la etapa en que se encuentre su tramitación.

Discurso de Juan José Castelli en el cabildo abierto del 22 de Mayo de 1810

Desde que el señor Infante Don Antonio (un tío de Fernando VII a quien éste confió la presidencia de la Junta Suprema de Gobierno) salió de Madrid (obligado por los franceses), ha caducado el gobierno soberano de España. Ahora con mayor razón debe considerarse que ha expirado, con la disolución de la Junta Central, porque además de haber sido acusada de infidencia por el pueblo de Sevilla, no tenía facultades para establecer el Supremo Gobierno de Regencia, ya porque los poderes de sus vocales eran personalísimos para el gobierno y no podían delegarse, y ya por la falta de concurrencia de los diputados de América en la elección y establecimiento de aquel gobierno, que es por lo tanto ilegítimo. Los derechos de la so…

Ley 21264 Ley de represión del sabotaje. Leyes y decretos de la dictadura

Art.1º - El que públicamente, por cualquier medio, incitare a la violencia colectiva y/o alterare el orden público, será reprimido por la sola incitación con reclusión hasta diez años.
Art. 2º- el que atentare en cualquier forma contra los medios de transporte, de comunicación usinas, instalaciones de gas o agua corriente, u otros servicios públicos, será reprimido con reclusión por tiempo indeterminado o muerte
Art. 4º - El que mediante incendio, explosión u otro medio análogo, creare un peligro común para personas y bienes, será reprimido con reclusión por tiempo determinado o muerte
Art. 5º- De acuerdo a lo dispuesto por el art. 137 del Código de Justicia Militar, el personal militar de las fuerzas de seguridad y de las fuerzas policiales hará uso de las armas en caso de que la persona incurra en alguno de los delitos previstos en los arts. 2º y 4º precedentes, sea sorprendido in fragante y no se entregue a la primera intimación o haga armas contra la autoridad.
Art. 6º (…) Los encubr…

Ley fundamental del Congreso Constituyente de 1824

LEY FUNDAMENTAL DE 1825      El Congreso General Constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata ha acordado y decreta lo siguiente:      1º Las provincias… reunidas en congreso reproducen por medio de sus diputados… el pacto con que se ligaron desde el momento en que sacudiendo el yugo de la antigua dominación española se constituyeron en nación independiente y protestan de nuevo emplear todas sus fuerzas… para afianzar su independencia nacional…      2º El congreso… es y se declara constituyente.      3º Por ahora y hasta la promulgación de la constitución que ha de reorganizar el Estado, las provincias se regirán interinamente por sus propias instituciones.      4º Cuanto concierne a los objetos de la independencia, integridad, seguridad, defensa y prosperidad nacional es del resorte privativo del congreso general…      6º La constitución que sancionare el congreso será ofrecida oportunamente a la consideración de las provincias, y no será promulgada ni establecida en e…

Carta de Pueyrredón a San Martín. 2 de Noviembre de 1816

“A más de las cuatrocientas frazadas remitidas de Córdoba van ahora quinientos ponchos, únicos que he podido encontrar... Está dada la orden para que le remitan a usted las 100 arrobas de charqui que me pide, para mediados de diciembre se hará. [...] Van los despachos de los oficiales. Van los vestuarios pedidos y muchas camisas. Si por casualidad faltasen de Córdoba las frazadas, recurra usted al vecindario: no hay casa que no pueda desprenderse, sin perjuicio, de una manta vieja: es menester pordiosear cuando no hay otro remedio. Van 400 recados. Van hoy por correo, en un cajón, los dos únicos clarines que se han encontrado. Van los 2000 sables de repuesto que me pide. Van 200 tiendas de campaña o pabellones. Y no hay más. Va el mundo. Va el demonio. Va la carne. Y no sé yo cómo me irá con las trampas en que quedo para pagarlo todo o bien que entrando en quiebra, me voy yo también para que usted me dé algo del charqui que le mando. ¡Y qué caray! No me vuelva a pedir más, si no quier…