Ir al contenido principal

Oficio de la Junta de Buenos Aires a Juan José Castelli. 22 de Septiembre de 1810

(Oficio de la Junta a Juan José Castelli, le acompaña pliego cerrado para ser abierto ante la Junta de Comisión de la Expedición Auxiliadora a las Provincias Interiores)

Buenos Aires, 22 de Septiembre de 1810
Excelentísimo señor:


Luego que vuestra excelencia se incorpore a el ejército, convocará a los individuos que formen junta de comisión, y abriendo el adjunto pliego, se les leerá a nombre de la Junta, avisando el resultado. Dios guarde a vuestra excelencia muchos años. Buenos Aires, veintidós de septiembre de mil ochocientos diez.
Excelentísimo señor
Cornelio Saavedra, Manuel Belgrano, Doctor Manuel Alberti, Juan Larrea
Miguel de Azcuenaga, Juan José Pasó, Domingo Matheu, Doctor Mariano Moreno, Secretario.
Senado de la Naciòn, Biblioteca de Mayo, Buenos Aires, 1966. T XIII, sumarios y expedientes, pág. 11481.

(Pliego al que se refiere el oficio anterior)

Buenos Aires, 22 de Septiembre de 1810
Los repetidos motivos de sentimiento que ha tenido esta Junta y la necesidad de precaver en tiempo unos resultados funestos, que excitan ya la expectación del pueblo, y la consternación de los buenos patriotas, la han precisado a expedir las siguientes prevenciones, y espera sirvan de regla para lo sucesivo, y el escarmiento para evitar las faltas contra que se dirigen. La impolítica desmedida de mantener las tropas en la ciudad de Córdoba y el poco celo sobre su disciplina anunció ya la gran deserción que después se ha padecido y siendo artículo expreso de las instrucciones de esa junta de comisión un sumo rigor con los desertores por escarmiento de los demás, sabe la Junta con dolor que no ha sido castigado ninguno de los reos de aquel delito; que se ha dado impunidad a muchos que el gobernador de Córdoba había aprendido, y esta Junta se halla sin noticia alguna de oficio sobre tan importante materia, y lo que es peor sin saber el número fijo de los soldados que componen ese ejército por la omisión de los partes, que tanto se encargaron.
Ha sabido esta Junta el desgano en las marchas, que los soldados corren en desorden, sin guardar disciplina alguna los oficiales a distancia de su tropa sin el menor cuidado de ella, y el primer comandante en total indiferencia sobre estos objetos.
Sabe igualmente esta Junta que no se han observado sus instrucciones; que no se ha hecho un solo ejercicio de los que ordenó diariamente; que las tropas han atrasado lejos de llenar las esperanzas lisonjeras que todos  formaron de esta expedición y, que si no se emprende con eficacia una reforma radical, será principio de una ruina el recurso más poderoso con que se había contado para esta gran obra.
Al mismo tiempo se lamentan estos defectos, se nota el haberse declarado la junta de comisión honores , tratamiento de capitán general, desgradándose con estas pequeñeces (de que no ha dado cuenta para su aprobación como debía) y empleado en ellos el tiempo debido a objetos de otra importancia.
La Junta gime en la amargura que le ha causado semejante conducta; y le sería más tolerable su dolor, si  una general aflicción de todos los patriotas no le descubriera el temor con que miran una expedición en que depositaron antes toda su confianza.
En esta virtud ha resuelto prevenir por última vez el celo, y contracción debidos a la sangrada causa en que todos estamos empeñados; ordenar nuevamente la puntual observancia de las instrucciones comunicadas, y que se comunicaren en adelante; y que la junta de comisión no goce honores algunos ni tratamiento sino el que corresponda a las respectivas graduaciones de los individuos que la componen. Dios guarde a vuestra excelencia muchos años. Buenos Aires, veintidós de septiembre de mil ochocientos diez. Cornelio de Saavedra. Manuel Belgrano. Miguel de Azcuénaga. Doctor Manuel Alberti. Domingo Matheu.  Juan Larrea. Juan José Paso. Doctor Mariano Moreno, secretario.  



Otros contenidos de Perspectivis

La democracia según Aristóteles

SOBRE LAS CARACTERÍSTICAS DEL RÉGIMEN DEMOCRÁTICO    “El fundamento del régimen democrático es la libertad (en efecto, suele decirse que sólo en este régimen se participa de la libertad, pues éste es, según afirman, el fin a que tiende toda democracia). Una característica de la libertad es el ser gobernado y gobernar por turno y , en efecto, la justicia democrática consiste en tener todos lo mismo numéricamente y no según los merecimientos, y siendo esto lo justo, forzosamente tiene que ser soberana la muchedumbre, y lo que apruebe la mayoría, eso tiene que ser el fin y lo justo. Afirman que todos los ciudadanos deben tener lo mismo, de modo que en las democracias resulta que los pobres tienen más poder que los ricos, puesto que son más numerosos y lo que prevalece es la opinión de la mayoría. Esta es, pues, una característica de la libertad, que todos los partidarios de la democracia consideran como un rasgo esencial de este régimen. Otra es vivir como se quiere; pues dicen que esto …

¿El principio de causalidad demuestra la existencia de Dios?

El principio de causalidad establece que todo acontecimiento tiene una causa. Vos, yo, el celular en el que estás leyendo, la revista Patoruzito, las bóvedas de Cristina  y todo lo que existe en el mundo fue precedido por uno o varios sucesos que nos engendraron. A medida que retrocedemos en el árbol de la historia humana las ramas se van volviendo más gruesas, las causas se van anudando para construir momentos de coyuntura, situaciones de cambios, revoluciones y eventos fundantes.
La lógica del principio de causalidad nos va llevando cada vez más atrás en el tiempo, hasta llegar a situaciones troncales: La agricultura, la construcción de sociedades estatales, el nacimiento de Mirtha Legrand, el origen del homo sapiens, la aparición de los vertebrados, las primeras formas de vida. Todos estos sucesos y procesos fueron también engendrados por sus propias causas. Si somos coherentes y seguimos retrocediendo en la cadena de causalidad en algún momento vamos a llegar a las partículas elem…

Documentos Imperialismo. Armand Dubarry.1879

"El negro salvaje y bárbaro es capaz de todas las estupideces y desgraciadamente, Dios sabe el porqué, parece estar condenado en su país de origen a la salvajería y a la barbarie para siempre. Con tres semanas de trabajo tiene para garantizar su provisión de arroz, maíz, etc. Si trabajara seis meses, haría de su patria un paraíso. Pero cualquier idea de progreso y de moral no le permite darse cuenta del valor incalculable, del infinito poder del trabajo y sus leyes son sus pasiones brutales, sus apetencias feroces, los caprichos de su imaginación perturbada. El indígena vive al día, a la aventura, indiferente al mañana. Su gusto poco delicado le permite adaptarse a los que le ofrece el azar."
A. Dubarry. Viaje a Dahomey. 1879.
Armand Dubarry (1836-1910), autor de estas líneas, fue un periodista y escritor prolífico francés. Desempeñó tareas en el Journal des Voyages. 

Ley fundamental del Congreso Constituyente de 1824

LEY FUNDAMENTAL DE 1825      El Congreso General Constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata ha acordado y decreta lo siguiente:      1º Las provincias… reunidas en congreso reproducen por medio de sus diputados… el pacto con que se ligaron desde el momento en que sacudiendo el yugo de la antigua dominación española se constituyeron en nación independiente y protestan de nuevo emplear todas sus fuerzas… para afianzar su independencia nacional…      2º El congreso… es y se declara constituyente.      3º Por ahora y hasta la promulgación de la constitución que ha de reorganizar el Estado, las provincias se regirán interinamente por sus propias instituciones.      4º Cuanto concierne a los objetos de la independencia, integridad, seguridad, defensa y prosperidad nacional es del resorte privativo del congreso general…      6º La constitución que sancionare el congreso será ofrecida oportunamente a la consideración de las provincias, y no será promulgada ni establecida en e…

Discurso del rey Luis XVI ante los Estados Generales, 1789.

“La deuda del Estado, ya inmensa a mi advenimiento al trono, se ha acrecentado todavía más bajo mi reinado: una guerra dispendiosa, pero honorable, ha sido la causa; la elevación de los impuestos ha sido la consecuencia necesaria y ha hecho más notoria su desigual repartición.     Una inquietud general, un deseo exagerado de innovaciones, se han adueñado de los espíritus (por eso debemos) apresurarnos a contenerlas en una reunión de entendimientos sabios y moderados. Y con esta esperanza, señores, los he reunido, y veo con agrado que mi confianza se ha visto justificada por la disposición que los dos primeros órdenes han mostrado en renunciar a sus privilegios económicos. La esperanza que he concebido de ver a todos los órdenes concurrir conmigo al bien general del Estado, no se verá defraudada […]”
Discurso del rey Luis XVI en la apertura de los Estados Generales, 1789.

SI TE INTERESA LA REVOLUCIÓN FRANCESA CONSIDERÁ TAMBIÉN
Fragmento de la posición del Rey sobre los Estados Gener…

Ley 21264 Ley de represión del sabotaje. Leyes y decretos de la dictadura

Art.1º - El que públicamente, por cualquier medio, incitare a la violencia colectiva y/o alterare el orden público, será reprimido por la sola incitación con reclusión hasta diez años.
Art. 2º- el que atentare en cualquier forma contra los medios de transporte, de comunicación usinas, instalaciones de gas o agua corriente, u otros servicios públicos, será reprimido con reclusión por tiempo indeterminado o muerte
Art. 4º - El que mediante incendio, explosión u otro medio análogo, creare un peligro común para personas y bienes, será reprimido con reclusión por tiempo determinado o muerte
Art. 5º- De acuerdo a lo dispuesto por el art. 137 del Código de Justicia Militar, el personal militar de las fuerzas de seguridad y de las fuerzas policiales hará uso de las armas en caso de que la persona incurra en alguno de los delitos previstos en los arts. 2º y 4º precedentes, sea sorprendido in fragante y no se entregue a la primera intimación o haga armas contra la autoridad.
Art. 6º (…) Los encubr…

Fuentes y Documentos de Historia Argentina. Desde la Revolución de Mayo de 1810 hasta el tratado del Pilar de 1820