Ir al contenido principal

Ley de Reforma eclesiástica. Diciembre de 1822

Bernardino Rivadavia
El advenimiento de figuras políticas liberales a comienzos de la década de 1820 prefiguró un escenario de transformaciones en la provincia de Buenos Aires. Las llamadas Reformas Rivadavianas atentaron contra los vestigios de las estructuras de poder colonial, delimitando las viejas prerrogativas de españoles y el clero, expropiando tierras y suprimiendo los cabildos. La reforma eclesiástica de 1822 debe comprenderse en este contexto modernizador cuyo rostro más sobresaliente fue el de Bernardino Rivadavia. 


La Honorable Junta de Representantes de la Provincia usando de la soberanía ordinaria y extraordinaria que reviste, ha acordado y decreta con valor y fuerza de ley lo siguiente.
Art. 1º El fuero personal del clero, queda abolido.
Art. 2º Desde 1º de Enero de 1823 quedan abolidos los diezmos; y las atenciones a que ellos eran destinados serán cubiertas por los fondos del Estado.
Art. 3º El Seminario llamado Conciliar, será en adelante Colegio Nacional de estudios eclesiásticos, dotado por el erario.
Art. 4º El Cuerpo Capitular o Senado del Clero será compuesto de cinco dignidades de presbíteros y cuatro canónigos de los que dos serán diáconos y dos subdiáconos.
Art. 5º El Presidente del Senado del Clero será el Deán o primera dignidad, que tendrá la dotación de 2000 pesos anuales.
Art. 6º Las otras cuatro dignidades de presbíteros tendrán cada una la dotación de 1600 pesos anuales.
Art. 7º Los canónigos, diáconos y subdiáconos gozarán de la dotación de 1200 pesos anuales.
Art. 8º Los canónigos, cuyas prebendas quedan suprimidas disfrutarán la pensión de 800 pesos anuales.
Art. 9º Los racioneros y medios racioneros, que en fuerza de esta ley queden sin ejercicio, gozarán la dotación de 500 pesos anuales, mientras no sean empleados.
Art. 10. Todo lo necesario para el culto en la iglesia Catedral y los gastos que él demande, serán arreglados cada año por el Gobierno a propuesta del dignidad Decano.
Art. 11. Quedan sin alteración por ahora las primicias y los derechos y emolumentos parroquiales.
Art. 12. El Gobierno de acuerdo, con el Gobernador del Obispado, arreglará las jurisdicciones de las parroquias y aumentará el número de ellas y el de las viceparroquias, especialmente en la campaña, hasta el punto que lo exija el mejor servicio del culto
Art. 13. El Gobernador del Obispado en sede vacante tendrá la dotación de 2000 pesos anuales, por el erario, si por otro título no tienen dotación igual o mayor, pero no percibirá derecho alguno.
Art. 14. El Gobierno acordará al Gobernador del Obispado la cantidad necesaria para los gastos de oficina.
Art. 15. Tendrá este un secretario con la dotación de 800 pesos anuales y no percibirá derecho alguno.
Art. 16. Quedan suprimidas las casas de Regulares Bethlemitas y las menores de las demás órdenes existentes en la Provincia.
Art. 17. La Provincia no reconoce la autoridad de los Provinciales en las casas Regulares, el prelado diocesano proveerá lo conveniente a la conservación de su disciplina.
Art. 18. Entre tanto que las circunstancias políticas permiten que se pueda tratar libremente con la cabeza visible de la iglesia católica, el Gobierno incitará al prelado diocesano para que usando de las facultades extraordinarias, proceda en las solicitudes de los Regulares para su secularización.
Art. 19. El Gobierno de acuerdo con el prelado eclesiástico puede proporcionar la congrua suficiente a los religiosos que no la tengan y pretendan su secularización, de los bienes de las comunidades suprimidas y de las sobrantes que resulten o en adelante resultaren de las existentes.
Art. 20. Ninguno profesará sin licencia del prelado diocesano y este nunca la concederá sino al que haya cumplido 25 años de edad.
Art. 21. Ninguna casa de Regulares podrá tener más de 30 religiosos sacerdotes, ni menos de 16.
Art. 22. No tomará hábito ni profesará persona alguna en las Comunidades Regulares cuyo número de religiosos sea mayor que el que designa el artículo anterior.
Art. 23. La casa que tenga un número menor que el de diez y seis religiosos sacerdotes, queda suprimida.
Art. 24. Lo dispuesto en los artículos 18 y 20 respecto a los Regulares, tendrá lugar en cuanto a los Monasterios de monjas.
Art. 25. En el Monasterio de Santa Catalina, no habrá más de 30 monjas, en el de Capuchinas no se hará novedad en su constitución en cuanto al número de Monjas, que pueda tener.
Art. 26. Todas las propiedades muebles e inmuebles pertenecientes a las casas suprimidas por el art. 16, son propiedades del Estado.
Art. 27. El valor de las propiedades inmuebles de las casas de Regulares y Monasterios de Monjas, será reducido a billetes de fondos públicos.
Art. 28. Las rentas de los capitales de que habla el artículo anterior, se aplicarán a la manutención de las comunidades a que pertenecen.
Art. 29. El capital correspondiente a las capellanías o memorias pías de las casas de Regulares podrá ser redimido en billetes del fondo público del 6 por ciento a la par.
Art. 30. Los bienes y rentas de las comunidades religiosas se administrarán por sus prelados conforme al reglamento que para ello diese el Gobierno, a quien aquellos rendirán anualmente las cuentas de su administración.
Art. 31. Será de la atribución del Gobernador del Obispado el distribuir y celar el cumplimiento de las obligaciones a que están afectas todas las capellanías y memorias pías pertenecientes a las comunidades suprimidas, proveyendo la asignación correspondiente de las rentas de unas y otras.
Art. 32. Los individuos pertenecientes a las casas de hospitalarios suprimidas gozarán de la pensión de 250 pesos anuales, los que tengan menos de 45 años de edad y los que excedan de ella disfrutarán la pensión de 300 pesos anuales.
Art. 33. Las pensiones acordadas por esta ley no serán cubiertas a individuos que no residan en la Provincia. De orden de la referida Honorable Junta se comunica a V. E. para su inteligencia y cumplimiento.
Dios guarde a V. E. muchos años. Sala de las Sesiones en Buenos Aires, Diciembre 21 de 1822.

MANUEL DE ARROYO Y PINEDO, Presidente. José Severo Malavia, Secretario. Excmo. Sr. Gobernador y Capitán General de la Provincia.


Buenos Aires, Diciembre 24 de 1822. Acúsese recibo e insértese en el Registro Oficial. (Rúbrica de S. E.) Rivadavia.


VER MÁS DOCUMENTOS DEL PERÍODO

Comentarios

Otros contenidos de Perspectivis

¿El principio de causalidad demuestra la existencia de Dios?

El principio de causalidad establece que todo acontecimiento tiene una causa. Vos, yo, el celular en el que estás leyendo, la revista Patoruzito, las bóvedas de Cristina  y todo lo que existe en el mundo fue precedido por uno o varios sucesos que nos engendraron. A medida que retrocedemos en el árbol de la historia humana las ramas se van volviendo más gruesas, las causas se van anudando para construir momentos de coyuntura, situaciones de cambios, revoluciones y eventos fundantes.
La lógica del principio de causalidad nos va llevando cada vez más atrás en el tiempo, hasta llegar a situaciones troncales: La agricultura, la construcción de sociedades estatales, el nacimiento de Mirtha Legrand, el origen del homo sapiens, la aparición de los vertebrados, las primeras formas de vida. Todos estos sucesos y procesos fueron también engendrados por sus propias causas. Si somos coherentes y seguimos retrocediendo en la cadena de causalidad en algún momento vamos a llegar a las partículas elem…

Fuentes y Documentos de Historia Argentina. Desde la Revolución de Mayo de 1810 hasta el tratado del Pilar de 1820

La democracia según Aristóteles

SOBRE LAS CARACTERÍSTICAS DEL RÉGIMEN DEMOCRÁTICO    “El fundamento del régimen democrático es la libertad (en efecto, suele decirse que sólo en este régimen se participa de la libertad, pues éste es, según afirman, el fin a que tiende toda democracia). Una característica de la libertad es el ser gobernado y gobernar por turno y , en efecto, la justicia democrática consiste en tener todos lo mismo numéricamente y no según los merecimientos, y siendo esto lo justo, forzosamente tiene que ser soberana la muchedumbre, y lo que apruebe la mayoría, eso tiene que ser el fin y lo justo. Afirman que todos los ciudadanos deben tener lo mismo, de modo que en las democracias resulta que los pobres tienen más poder que los ricos, puesto que son más numerosos y lo que prevalece es la opinión de la mayoría. Esta es, pues, una característica de la libertad, que todos los partidarios de la democracia consideran como un rasgo esencial de este régimen. Otra es vivir como se quiere; pues dicen que esto …

Imágenes de la crisis de 1929. Estados Unidos

Aunque la crisis se hizo evidente en 1929, algunos indicadores económicos habían comenzado a hacer sonar alarmas algunos años antes. El famoso jueves negro (octubre de 1929) la caída estrepitosa de la bolsa de Wall Street expresó los límites del proceso de expansión capitalista que había caracterizado a la década de 1920 en los Estados Unidos. La especulación financiera había inflado los activos de las empresas que habían acelerado sus procesos productivos sin advertir que la demanda de los bienes de consumo estaba agotándose: La sobreproducción repercutió negativamente en las expectativas empresariales, las acciones se derrumbaron y muchas empresas quebraron dejando un tendal de desempleados. Los créditos tomados durante la época de bonanza no pudieron ser saldados profundizando la crisis de los bancos. Las hipotecas se ejecutaron haciendo caer el precio de las viviendas: Los bancos disponían de un enorme stock de viviendas y casi nadie en todo Estados Unidos estaba en condiciones d…

Documentos Imperialismo. Armand Dubarry.1879

"El negro salvaje y bárbaro es capaz de todas las estupideces y desgraciadamente, Dios sabe el porqué, parece estar condenado en su país de origen a la salvajería y a la barbarie para siempre. Con tres semanas de trabajo tiene para garantizar su provisión de arroz, maíz, etc. Si trabajara seis meses, haría de su patria un paraíso. Pero cualquier idea de progreso y de moral no le permite darse cuenta del valor incalculable, del infinito poder del trabajo y sus leyes son sus pasiones brutales, sus apetencias feroces, los caprichos de su imaginación perturbada. El indígena vive al día, a la aventura, indiferente al mañana. Su gusto poco delicado le permite adaptarse a los que le ofrece el azar."
A. Dubarry. Viaje a Dahomey. 1879.
Armand Dubarry (1836-1910), autor de estas líneas, fue un periodista y escritor prolífico francés. Desempeñó tareas en el Journal des Voyages. 

Ley 21260. "Empleados públicos" Leyes y decretos de la dictadura.

Ley 21260 Empleados Públicos – Autorización para dar de baja por razones de seguridad al personal vinculado a actividades de carácter subversivo o disociadoras. Considerando: Que el gobierno nacional se ha fijado como objetivo prioritario la seguridad nacional, la Junta Militar, sanciona y promulga con fuerza de ley:  Art 1º - Autorizase hasta el 31 de Diciembre de 1976, a dar de baja, por razones de seguridad, al personal de planta permanente, transitorio o contratado que preste servicios en la administración pública Nacional, Organismos descentralizados, autárquicos, empresas del Estado y de propiedad del Estado, servicios de cuentas especiales, obras sociales y cualquier otra dependencia del Poder Ejecutivo, que de cualquier forma se encuentre vinculado a actividades de carácter subversivo o disociadoras. Asimismo estarán comprendidos, en la presente disposición, aquellos queen forma abierta, encubierta o solapada preconicen o fomenten dichas actividades.

Discurso de Juan José Castelli en el cabildo abierto del 22 de Mayo de 1810

Desde que el señor Infante Don Antonio (un tío de Fernando VII a quien éste confió la presidencia de la Junta Suprema de Gobierno) salió de Madrid (obligado por los franceses), ha caducado el gobierno soberano de España. Ahora con mayor razón debe considerarse que ha expirado, con la disolución de la Junta Central, porque además de haber sido acusada de infidencia por el pueblo de Sevilla, no tenía facultades para establecer el Supremo Gobierno de Regencia, ya porque los poderes de sus vocales eran personalísimos para el gobierno y no podían delegarse, y ya por la falta de concurrencia de los diputados de América en la elección y establecimiento de aquel gobierno, que es por lo tanto ilegítimo. Los derechos de la so…