Ir al contenido principal

La FORA frente a las elecciones de 1906.

¡11 de marzo! 
Afirmemos nuestras convicciones. 
El domingo la ciudad de Buenos Aires será teatro de la farsa electoral, farsa que tal vez se convierta en tragedia, haciendo correr la sangre de la recua de inconscientes que se prestan como escalón donde los ambiciosos pondrán sus pies para escalar las altas cumbres de la oligarquía, los altos puestos del gobierno.  
Desde hace varios días los partidos políticos se agitan en procura de adherentes; los clubes vénse rebosantes de esa población especial, que hace de su derecho de ciudadano un “modus vivendi”.
Y el dinero, la cerveza y la caña, argumentación elocuente, agrupa alrededor de los candidatos un enjambre de individuos a la pesca de centavos unos, de empleos otros y, en fin, a la caza de favores y complacencias.
¡Quién imaginaría que de ese mercado vergonzoso de conciencias, de ese espectáculo repugnante donde las ambiciones puramente personales, mezquinas y egoístas sostienen una lucha encarnizada, han de surgir los dictadores de leyes y los gobernantes de pueblos! 
El tan mentado sufragio universal se ha convertido en una burda comedia: la voluntad del pueblo nombrando sus representantes, es una burla al verdadero pueblo. 
¡Y pensar que aún existe algún hombre sincero que con su presencia autorice la farsa electoral! 
Votar es abdicar. El hombre que va a depositar su voto en las urnas entrega su voluntad y todos sus derechos al que ha elegido. Desde el momento que nombra a un representante suyo con el derecho de dictar leyes que ha de cumplir luego, se compromete a no ocuparse él, en la dirección de sus intereses. Entrega en manos del elegido lo que debiera conservar con celoso empeño. 
Lo hemos dicho y los repetimos, el pueblo no debe depositar en manos de nadie la defensa de sus intereses y derechos, no debe confiar en defensores gratuitos: sólo puede contar con sus propias fuerzas. 
gratuitos: sólo puede contar con sus propias fuerzas. Todos los programas políticos están llenos de ofrecimientos halagüeños; si se cree en ellos, basta mandarlos al parlamento para conquistar la felicidad completa. 
Todos los candidatos, desde el ultraburgués al obrero, se dicen amigos del pueblo; halagan al obrero hasta alcanzar un puesto en el Congreso, después es distinto; el Parlamento, institución esencialmente burguesa poco se preocupa de la clase trabajadora y cuando lo hace es para regalarle una ley de residencia o bien una ridícula ley de descanso dominical. 
Comprendemos que las causas del malestar actual radican esencialmente en esas instituciones; parlamento, ejército, etc., y que la emancipación por todos anhelada sólo se conquistará cuando la actual organización social haya sido reemplazada por la sociedad libre soñada por Reclus, Bakounin y todos los hombres inteligentes que de la cuestión social se preocupan. Pues bien, si comprendemos perjudicial y absurdo el parlamento, debemos tender a su desaparición y para eso nuestro primer deber es repudiarlo. Mezclarse, tomar parte en su formación es reconocerlo como legítimo, acudir a las urnas, es aceptar el parlamento, ser cómplice de la farsa, perpetuarla. 
Obreros no votéis. Desertad de los comicios. 
No encumbréis a los que mañana serán vuestros enemigos. Acordaos del pasado. Pensad que nuestro único amigo leal, es nuestra unión y nuestra fuerza, esgrimida contra todos los opresores. 
¡Viva la huelga de electores! ¡
Viva el boicot a los comicios! 
El Consejo Federal.      

Periódico La Protesta, Buenos Aires, 10 de marzo de 1906.  

Comentarios

Otros contenidos de Perspectivis

La democracia según Aristóteles

SOBRE LAS CARACTERÍSTICAS DEL RÉGIMEN DEMOCRÁTICO    “El fundamento del régimen democrático es la libertad (en efecto, suele decirse que sólo en este régimen se participa de la libertad, pues éste es, según afirman, el fin a que tiende toda democracia). Una característica de la libertad es el ser gobernado y gobernar por turno y , en efecto, la justicia democrática consiste en tener todos lo mismo numéricamente y no según los merecimientos, y siendo esto lo justo, forzosamente tiene que ser soberana la muchedumbre, y lo que apruebe la mayoría, eso tiene que ser el fin y lo justo. Afirman que todos los ciudadanos deben tener lo mismo, de modo que en las democracias resulta que los pobres tienen más poder que los ricos, puesto que son más numerosos y lo que prevalece es la opinión de la mayoría. Esta es, pues, una característica de la libertad, que todos los partidarios de la democracia consideran como un rasgo esencial de este régimen. Otra es vivir como se quiere; pues dicen que esto …

Documentos Imperialismo. Armand Dubarry.1879

"El negro salvaje y bárbaro es capaz de todas las estupideces y desgraciadamente, Dios sabe el porqué, parece estar condenado en su país de origen a la salvajería y a la barbarie para siempre. Con tres semanas de trabajo tiene para garantizar su provisión de arroz, maíz, etc. Si trabajara seis meses, haría de su patria un paraíso. Pero cualquier idea de progreso y de moral no le permite darse cuenta del valor incalculable, del infinito poder del trabajo y sus leyes son sus pasiones brutales, sus apetencias feroces, los caprichos de su imaginación perturbada. El indígena vive al día, a la aventura, indiferente al mañana. Su gusto poco delicado le permite adaptarse a los que le ofrece el azar."
A. Dubarry. Viaje a Dahomey. 1879.
Armand Dubarry (1836-1910), autor de estas líneas, fue un periodista y escritor prolífico francés. Desempeñó tareas en el Journal des Voyages. 

¿El principio de causalidad demuestra la existencia de Dios?

El principio de causalidad establece que todo acontecimiento tiene una causa. Vos, yo, el celular en el que estás leyendo, la revista Patoruzito, las bóvedas de Cristina  y todo lo que existe en el mundo fue precedido por uno o varios sucesos que nos engendraron. A medida que retrocedemos en el árbol de la historia humana las ramas se van volviendo más gruesas, las causas se van anudando para construir momentos de coyuntura, situaciones de cambios, revoluciones y eventos fundantes.
La lógica del principio de causalidad nos va llevando cada vez más atrás en el tiempo, hasta llegar a situaciones troncales: La agricultura, la construcción de sociedades estatales, el nacimiento de Mirtha Legrand, el origen del homo sapiens, la aparición de los vertebrados, las primeras formas de vida. Todos estos sucesos y procesos fueron también engendrados por sus propias causas. Si somos coherentes y seguimos retrocediendo en la cadena de causalidad en algún momento vamos a llegar a las partículas elem…

Discurso del rey Luis XVI ante los Estados Generales, 1789.

“La deuda del Estado, ya inmensa a mi advenimiento al trono, se ha acrecentado todavía más bajo mi reinado: una guerra dispendiosa, pero honorable, ha sido la causa; la elevación de los impuestos ha sido la consecuencia necesaria y ha hecho más notoria su desigual repartición.     Una inquietud general, un deseo exagerado de innovaciones, se han adueñado de los espíritus (por eso debemos) apresurarnos a contenerlas en una reunión de entendimientos sabios y moderados. Y con esta esperanza, señores, los he reunido, y veo con agrado que mi confianza se ha visto justificada por la disposición que los dos primeros órdenes han mostrado en renunciar a sus privilegios económicos. La esperanza que he concebido de ver a todos los órdenes concurrir conmigo al bien general del Estado, no se verá defraudada […]”
Discurso del rey Luis XVI en la apertura de los Estados Generales, 1789.

SI TE INTERESA LA REVOLUCIÓN FRANCESA CONSIDERÁ TAMBIÉN
Fragmento de la posición del Rey sobre los Estados Gener…

1928. Colegio Don Bosco Ramos Mejía. Vista Aerea

Documento histórico del Nacionalismo Argentino. 9 de Enero de 1943. Discurso de Héctor Llambias en el Luna Park.

MENSAJE DEL GOBERNADOR Manuel Dorrego AL ABRIR LAS SESIONES DE LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES EN JUNIO 13 DE 1828

SEÑORES REPRESENTANTES: El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, ve con la mayor satisfacción reunida su séptima Legislatura, porque en este momento se encuentran realizadas las esperanzas concebidas en los primeros días de la revolución. Así es, que viene lleno de confianza a saludar a sus honorables Representantes, y darles cuenta fiel de los negocios confiados a su dirección. Sin embargo, no le es posible hacerlo con todos aquellos detalles que antes acostumbraba, porque la guerra ha paralizado una porción de medios de mejora interior, y así sólo hablará de los asuntos principales, en cuanto lo permite la actual posición del país.